Los siguiente días los dediqué a la observación de los alumnos en diferentes contextos, comedor y patio. Con el objetivo de contrastar la información proporcionada por los tutores\as en estas reuniones y comprobar si la mejoría en sus conductas, producida en sus aulas, se generaliza en distintos contextos del colegio.
Durante las observaciones decidí no adoptar una posición estática, sino que estar en continuo movimiento, al igual que los profesores\as, a los que ya están acostumbrados los alumnos, y así hacerme pasar por un profesor\a mas.
Observaciones a Raúl: Al incio del recreo comenzó a jugar al baloncesto con mas compañeros, y para mi sorpresa, su compañero ayudado, que estaba jugando al futbol, se acercó a él, y le pidió ayuda, pues en su equipo faltaba uno para completarlo. Raúl dejó de jugar al baloncesto, que era su deporte preferido y aceptó la invitación de formar parte del equipo de fútbol de su compañero ayudado. Durante el transcurso del partido hubo algunas discusiones entre los equipos, y Raúl acudió a poner paz a todos los compañeros. Acabaron el recreo jugando y divirtiéndose.
En el comedor, Raúl mantenía conversaciones con sus compañeros de mesa y en ningún momento ridiculizó y se rió de ningunó, escuchaba atentamente y aportaba opiniones como los demás, respetando a su vez las opiniones de sus compañeros. Finalizó la hora de la comida sin ningúna conducta inadecuada y con un absoluto sentido del compañerismo. Me dí cuenta que Raúl, dado su alto grado de intelengia, ha sido muy pronto capaz de adquirir las habilidades sociales adecuadas para poder disfrutar de la amistad de sus compañeros sin necesidada de menospreciarlos y humillarlos.
Observaciónes de Iván: En el patio Iván jugó a las chapas con algunos compañeros de clase incluido su compañero ayudante. En las partidas en las que Iván perdia, no se enfadaba y no abandonaba el juego, aceptaba la derrota como los demás, aunque fuera su alumno ayudante, eterno rival, el que le ganara. Creo que Iván, al igual que Raúl, han aprendido, que es mas gratificante ayudar a los compañeros y tener amigos, que competir y ridiculizarlos y así de esta manera no acabar solos el recreo.
Durante el comedor no observé ninguná conducta digna de destacar, pues se mostró muy integrado en el grupo, hablaba, se reía y disfrutaba de la compañía.
Observaciones de Marta: En el recreo Marta jugaba a la comba con sus compañeras y con su compañera ayudada, que a la vez, es su mejor amiga. Percibí que los roles se cambiaron y la alumna ayudada en clase ahora pasaba ser la ayudante de Marta en el juego, pues Marta se apoyaba en ella para poderse relacionar con sus compañeras.
En el comedor observé las mismas conductas en las dos alumnas, incluso en alguna ocasión, la compañera ayudada tuvo que salir en defensa de Marta ante algún comentario inadecuado de otra compañera hacia Marta. Observé que Marta se mostraba mas segura y tranquila, participaba en las conversaciones, mostrando una mayor autoestima e independencia.
Mi reflexión sobre estas jornadas de observaciones, es que las he realizado de manera muy segura, creo que he ganado experiencia a la hora de interpretar y analizar los datos observables y destacables para mi trabajo, también me he sentido muy satisfecha al comprobar la evolución favorable de estos alumnos en cuanto a la mejoría de las habilidades sociales, ya que creo que la metodología ha sido la adecuada y el trabajo en equipo con sus tutores está dando resultados positivos, lo que quiere decir que su tutores han aceptado el reto y lo están llevando a cabo junto con mi ayuda y asesoramiento.
Observaciónes de Iván: En el patio Iván jugó a las chapas con algunos compañeros de clase incluido su compañero ayudante. En las partidas en las que Iván perdia, no se enfadaba y no abandonaba el juego, aceptaba la derrota como los demás, aunque fuera su alumno ayudante, eterno rival, el que le ganara. Creo que Iván, al igual que Raúl, han aprendido, que es mas gratificante ayudar a los compañeros y tener amigos, que competir y ridiculizarlos y así de esta manera no acabar solos el recreo.
Durante el comedor no observé ninguná conducta digna de destacar, pues se mostró muy integrado en el grupo, hablaba, se reía y disfrutaba de la compañía.
Observaciones de Marta: En el recreo Marta jugaba a la comba con sus compañeras y con su compañera ayudada, que a la vez, es su mejor amiga. Percibí que los roles se cambiaron y la alumna ayudada en clase ahora pasaba ser la ayudante de Marta en el juego, pues Marta se apoyaba en ella para poderse relacionar con sus compañeras.
En el comedor observé las mismas conductas en las dos alumnas, incluso en alguna ocasión, la compañera ayudada tuvo que salir en defensa de Marta ante algún comentario inadecuado de otra compañera hacia Marta. Observé que Marta se mostraba mas segura y tranquila, participaba en las conversaciones, mostrando una mayor autoestima e independencia.
Mi reflexión sobre estas jornadas de observaciones, es que las he realizado de manera muy segura, creo que he ganado experiencia a la hora de interpretar y analizar los datos observables y destacables para mi trabajo, también me he sentido muy satisfecha al comprobar la evolución favorable de estos alumnos en cuanto a la mejoría de las habilidades sociales, ya que creo que la metodología ha sido la adecuada y el trabajo en equipo con sus tutores está dando resultados positivos, lo que quiere decir que su tutores han aceptado el reto y lo están llevando a cabo junto con mi ayuda y asesoramiento.