sábado, 25 de mayo de 2013

REFLEXIÓN FINAL

  Desde el comienzo de estas prácticas, me he sentido mucho mas segura para realizar mis intervenciones, creo que es fundamental, para un buen asesoramiento conocer a los compañeros docentes y darles la oportunidad de que ellos también te conozcan a ti, como persona y orientadora. Ellos ya me conocían del prácticum uno, aunque no habíamos trabajado directamente ya tenían referencias sobre mi. Esto ha facilitado las relaciones entre asesor y docente, mejorando mi autoconfianza en este proyecto.
   En los primeros días de los dos prácticum, intentaba no caer en el error de centrarme exclusivamente en el problema del alumno, sino que analizaba la demanda presentada por los tutores, con el objetivo de conocer los déficits en sus prácticas docentes para afrontar el problema de sus demandas.
   Este cambio en la atención a la demanda, centrada en el asesoramiento y trabajo directo con los tutores y no en la atención directa al problema del alumno, suposo una novedad en este centro ya que hasta el momento, el Departamento de Orientación, solamente ofrecía a los tutores una serie de pautas para trabajar el problema del alumno. Esto ha sido la mayor dificultad que me he encontrado durante los prácticum, pues estos docentes, se sorprendían al verme en las aulas, citarles a reuniones, empatizar con ellos, estar accesible, adminitir sus opiniones, etc.
 
   Me he sentido muy realizada, creo que voy a ser una buena orientadora, porque he comprobado llevándolo a la práctica, que seré capaz de afrontar cualquier demanda, debido a las habilidades personales y actitudes que tengo, empatía, capaz de escuchar de forma activa, comprometida, con capacidad de trabajo en equipo, etc. Estas capacidades y actitudes son imprescindibles para poder realizar con éxito un asesoramiento.
   Estos prácticum, me han servido además de para poner en valor los conocimientos adquiridos, para demostrarme o convencerme que sabré desempeñar esta labor.
  

REUNIÓN CON LAS FAMILIAS

   El último día de prácticas mantuve reuniones con las familias, con el objetivo de conocer sus impresiones sobre la aplicación de las pautas que les dí, y que me contaran los progresos que habían notado en sus hijos.
   Familia de Raúl: comentaron que estaban muy contentos con los avances conseguidos en casa, Raúl ya no era tan competitivo y disfrutaba con el juego en vez de estar obsesionado en ganar.  En el parque, Raúl, ya no ridiculizaba a los demás niños. Los padres, piensan que estos avances principalmente se debe a que en el hogar bajaron el nivel de exigencia hacia su hijo. Siguieron mi consejo y le inscribieron en un programa de enriquecimiento curricular y en talleres de habilidades sociales. Por mi parte le recalque la importancia que tiene la familia en proporcionar en sus hábitos familiares un clima de afecto y seguridad.
   Familia de Iván: Antes de comenzar esta reunión, ya intuía que iba a ser complicada, porque en casa no habían trabajado en la misma dirección que en el colegio, puesto que lo único que le importaba a esta madre era que su hijo destacara por encima de cualquier cosa.
   A medida que fue avanzando la reunión, vi lo equivocada que estaba, pues la madre había trabajado todas las pautas y ya no se preocupaba tanto de los resultados corriculares y si, de las habilidades sociales y la mejora de la relación con su hijo y compañeros que estas le proporcionaba.
   Familia de Marta: Asistieron los dos padres y comentaron lo contentos que estaban con las evoluciones positivas de su hija, ellos también se involucraron mucho en trabajar las pautas y seguir la misma metodología llevada en el aula, ya que son plenamente conscientes de la importancia que tiene, estar en coordinación con el centro. Son conscientes que de esta manera su hija alcanzará un desarrollo armónico-integral de su personalidad. Se mostraron muy agradecidos con el Departamento de Orientación y con el tutor, por el asesoramiento y la involucración con su hija.